Discriminadas

¿Conviene idolatrarlas? El sudor y la brisa, la luz y la sombra, la vida es común a los dos sexos. Son nuestro complemento así como nosotros somos el suyo.

¿Se les ha dedicado un día especial a los negros o los chinos, otrora también discriminados? Es polémico, lo sé, pero no conviene aguantarse razones, como decimos los cubanos, entre pecho y espalda: sacralizar no es equilibrar.

La ayuda idónea, el compañerismo íntimo, puro, arduo y siempre mutuo ese es el rol eterno de la mujer y del hombre.

Aún existen latitudes donde la mujer es vejada, pero en casi todas donde se triunfa sobre los abusos se enraiza la exaltación desmedida. Los extremos nunca son recomendables. Si el machismo lastra, el feminismo no lacera menos.

Las estrellas no desprenden su luz porque otros las exalten, semejante ocurre con la mujer. Amarlas a plenitud incluye encontrar la medida exacta para no tirarlas por tierra ni encumbrarlas al cielo.

Esta entrada fue publicada en Con luz propia y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s